Como cada año que comienza, nos enfrentamos a gastos a través del pago de impuestos y de servicios, con lo que las distintas administraciones, tanto la federal, la estatal y las municipales, obtienen recursos para realizar sus funciones.
Aportar lo que a cada uno de nosotros ciudadanos, nos corresponde es una obligación ético-social para el buen funcionamiento de la sociedad y la comunidad a través de quienes administran lo público, que deben hacerlo con honradez.
La Biblia, en Romanos 13,1-7 dice: “Por eso precisamente pagáis los impuestos, porque son funcionarios de Dios, ocupados asiduamente en ese oficio. Dad a cada cual lo que se le debe: a quien impuestos, impuestos; a quien tributo, tributo; a quien respeto, respeto; a quien honor, honor”.
Démonos cuenta que nada de lo que realizan las administraciones públicas es gratuito. Los servicios de salud, educación, seguridad pública, mantenimiento de calles, mercados, drenaje y suministro de agua potable, alumbrado público, vialidades, gestión de residuos (basura), mantenimiento de panteones, parques, etcétera, son pagados con nuestros impuestos.
Incluso, todos los recursos que los gobiernos distribuyen a través de programas sociales a los adultos mayores, becas, etcétera, proceden de nuestras aportaciones directas e indirectas, así como de los ingresos que los gobiernos obtienen mediante préstamos, venta y exportaciones de bienes públicos del Estado, como el petróleo.
Como entre todos aportamos, tenemos derecho de saber en qué, cuánto, cómo y cuándo se gasta o invierte en lo público con los recursos públicos.
¿De qué impuestos y aportaciones estamos hablando?
En lo federal, por ejemplo, de manera indirecta y directa el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Cuando compramos algo, desde un chicle en la tienda de la esquina hasta un automóvil, nos cobran ahí el IVA, que
el vendedor debe reportar al Gobierno Federal (SAT o Servicio de Administración Tributaria), o bien, de manera directa cada uno paga el IVA sobre ingresos especiales por actividades productivas o financieras.
Por otra parte, está el Impuesto Sobre la Renta (ISR), que aporta todo trabajador sobre su salario, un porcentaje sobre su sueldo: a mayor sueldo, mayor porcentaje de ISR.
Para este año 2025, se tiene la novedad de que se le cargarán impuestos a todas las compras que se hagan a través de plataformas digitales como Amazon y Temu, con lo que subirán de precio esos productos.
En lo estatal, este año habrá un cargo especial para vehículos, pues se obligará a todos los automovilistas a cambiar de placas mediante un programa llamado “Paquete de 3”: Con 900 pesos, la persona podrá cambiar las placas de su vehículo, pagará el refrendo anual vehicular y la verificación.
Todos los autos deberán pagar su refrendo y actualizar su verificación, pero aquellos que tengan placas adquiridas antes de 2018, deberán cambiarlas por las más recientes.
En lo municipal, todo aquel que tenga alguna propiedad, tendrá que pagar el impuesto predial y si desea, el estimado anual del servicio de agua y alcantarillado. O bien, esto último pagarlo mensualmente con base en el consumo que haga. El consumo estimado se obtiene de acuerdo en el agua que consumió durante el año anterior.
En una alocución desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa Francisco señaló: “Pagar los impuestos es un deber de los ciudadanos, así como cumplir las leyes justas del Estado”.
