El Repique

por Emiliano Sedano
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Sor Campanita

¡Tilín… tilín… tolón… tolón! Sor Campanita pasó esta semana por el Congreso de Jalisco y casi deja una veladora encendida… ¡por el milagro! Después de medio año, por fin nació la Ley de Transparencia. Ya ven que hay criaturas que llegan de siete meses… y otras de siete retrasos.

¡Clin… clin… cliiin! Nuestras diputadas y diputados conservan una tradición: dejar todo para la última hora. Debe ser deporte olímpico. Si existiera la disciplina de «legislar sobre el silbatazo», Jalisco ya tendría varias medallas de oro.

¡Tan… tarán… tan! La Secretaría de Salud dice que hay vacunas suficientes contra la tuberculosis… lo que parece escasear son los bracitos en los centros de salud. Tal vez las campañas de prevención deberían salir más de las oficinas y caminar más por las colonias.

¡Dong… dong… dong!     Presentaron un gran plan para resolver el problema del agua… nomás faltó un pequeño detalle: el dinero. Es como anunciar una boda en el Expiatorio, con mariachi y banquete… pero sin novio que pague la cuenta.

¡Clon… clon… clon! En Baja California las llamadas telefónicas andan hablando más que sus protagonistas. Hay conversaciones que terminan siendo más indiscretas que las tías en una reunión familiar y detienen a un exgobernador. Qué curiosa sincronía tiene la política mexicana. Cuando una noticia de una gobernadora morenista hace mucho ruido… otra llega muy puntual para pedirle un poco de escenario.

¡Tolón… tolón…! Lo que ya no tiene ninguna gracia es otro periodista asesinado. Aquí Sor Campanita guarda silencio. Porque cuando callan las voces de la prensa, las campanas no repican de alegría: doblan de luto.

¡Dong… dong…! Y sobre el tren interoceánico… dicen que no se descarriló; simplemente «se movió». Pues Sor Campanita ya entendió: cuando un florero cae al suelo, no se rompe… solamente cambia de forma.

Fray Badajo

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