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La Iglesia ante las “infancias trans”

por Quetzali Hernández
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Sonia Gabriela Ceja Ramírez

Mons. Ramón Salazar Estrada, Obispo Auxiliar de Guadalajara, abordó con profundidad el tema de las llamadas infancias trans y la postura moral de la Iglesia al respecto. Aclaró que el punto de partida no es simplemente un cambio físico, sino una tendencia conductual.

“La Iglesia no está de acuerdo con este tipo de cambios, pues el punto de origen se encuentra en la presencia de una tendencia de atracción hacia personas del mismo sexo, lo cual no se soluciona con procesos de transexualidad”.

HOMBRE Y MUJER LOS CREÓ

Mons. Salazar subrayó que, desde la visión de la Iglesia, la identidad sexual está inscrita en la biología humana, y no puede ser modificada por la voluntad o por un mero sentimiento:

“La Sagrada Escritura, desde sus inicios, considera que hay varón y mujer. Genéticamente, cromosómicamente, no hay un tercer sexo”.

Mencionó que existen casos excepcionales como las condiciones cromosomática XXY o XXX que, para algunos, prueban la existencia de una sexualidad diferente al varón y a la mujer; sin embargo, son una genética disfuncional que puede considerarse precisamente excepciones. “La excepción confirma la regla, genéticamente, sólo hay varón y mujer”.

ROL DE LA FAMILIA Y LA IGLESIA
Monseñor explicó que la Iglesia no tiene protocolos específicos para tratar a niños trans, pero sí un principio claro: el acompañamiento debe hacerse siempre con el preciso seguimiento de sus papás o tutores legales.

Subrayó que en el ámbito eclesial no se pueden modificar documentos como el acta de Bautismo, pues es un documento histórico. Se puede hacer una anotación marginal si hubo un cambio legal en el acta de nacimiento, indicando el nombre con el que fue bautizado.

EDUCACIÓN, LEGALIDAD Y RESPETO
Ante la realidad legal que permite el cambio de identidad de género en menores, Mons. Salazar reconoció que las instituciones católicas pueden verse obligadas a usar nombres nuevos, pero advirtió que eso no equivale a un cambio en la postura moral de la Iglesia:

“Legalmente la institución está obligada a tratarlo como dice la ley, pero eso no quiere decir que se renuncie a la enseñanza de la Iglesia”.

Al mismo tiempo, hizo un llamado a que el trato para con estas personas sea siempre respetuoso y digno: “Se llama a esa persona como ser humano, con toda su dignidad humana”.

ACOMPAÑAMIENTO A LAS FAMILIAS

Mons. Salazar valoró positivamente que haya padres que busquen orientación espiritual y moral, e insistió en que la Iglesia debe ser madre y acompañar sin rechazar, pero también sin claudicar en la verdad:

“La Iglesia tiene que ser siempre quien les reciba no con las formas que ellos quieran, pero sí con una profunda caridad de ayuda”.
El Obispo Auxiliar también advirtió sobre los riesgos de seguir ideologías sin fundamento científico.

“La ideología no tiene fundamento pedagógico, ni científico. Es un conjunto de ideas que se ha venido estableciendo por presiones sociales”, dijo el prelado.
Finalmente, reconoció que la Iglesia puede y debe ofrecer asesorías espiritual, moral y terapéutica, siempre, con la autorización de los papás.

Acompañando a estos menores

REDACC IÓN

La infancia es un momento de descubrimiento y exploración, pero para algunos niños y niñas, esta etapa se complica por la búsqueda de una identidad. La creciente conciencia sobre la diversidad de género ha llevado a un aumento en la visibilidad de niños y niñas que se identifican como transgénero.

Según Clinica Mayo, las personas transgénero son aquellas que tienen una identidad de género distinta del sexo que se les asignó al nacer, y su expresión de género no cumple con las normas sociales del sexo con el que nacieron.

Dentro del desarrollo de las infancias existen 3 conceptos importantes que el doctor Christian Israel Huerta Solano, coordinador del Doctorado Interinstitucional en psicología de la Universidad de Guadalajara, de ne de la siguiente manera:

  • Sexo asignado: Es la designación basada en las características físicas y características sexuales de la persona (genitales).
  • Expresión de género: Es la forma en que una persona manifiesta y expresa su género, puede ser a través de su comportamiento o vestimenta.
  • Orientación sexual: Es la atracción emocional, romántica, sexual, física que una persona siente hacia otra, ya sea de su propio sexo, un sexo diferente o hacia ambos sexos.
  • Identidad de género: Es como la persona se siente, se identifica a sí mismo, ya sea como hombre o mujer, incluso, en algunos casos, como ambos.

Cuando se habla de identidad de género, quienes la defienden, toman en cuenta tres elementos:

  • Lo afectivo: Tiene que ver con las emociones que experimenta el infante hacia sí mismo y hacia otros.
  • Lo simbólico: Tiene que ver con el lenguaje, la forma en la que el niño se relaciona, puede ser de manera oral, escrita, etcétera.
  • Elementos relacionales: Es la combinación de los elementos afectivos y simbólicos y cómo el niño se va relacionando.

POBLACIÓN TRANSGENERO
Según el INEGI, el 1.2 por ciento de personas en México se identifican como personas trans, quienes son mayormente apoyados por familiares mujeres (madres, hermanas, abuelas), y se estima que el promedio de vida de una persona que no fue acompañada en su transición desde la infancia es de aproximadamente 35 años de edad, puesto que tienen tendencias suicidas, desánimo por la vida, depresión, irritabilidad, etcétera.

Según el informe de la Asociación por las Infancias Transgénero, en 21 Estados mexicanos ya es posible ir al Registro Civil y hacer el cambio de nombre. En 2020, Jalisco reformó su Código Civil para que personas transgénero de más de 18 años tramiten su cambio de identidad de género.

¿Cómo podemos ofrecer un acompañamiento amoroso y respetuoso a estos niños y niñas?

La familia y la persona pasan por un duelo, un duelo en el que los padres concibieron al infante como un niño, una niña, por lo menos en aspectos biológicos, pero cuando éste se identifica de una manera diferente, se vive un duelo.
Se requiere una pastoral del acompañamiento, que escuche sin prejuicio, que ame antes que etiquete, y que ayude, en oración, diálogo y verdad. La Iglesia está llamada a abrir espacios de discernimiento, escucha y formación, con el deseo auténtico de acompañar a las personas, especialmente a las más vulnerables, como lo son las infancias.

“Estoy de acuerdo con usted en el problema de los prejuicios. ¡Hacen tanto daño! A los ojos de Dios todos somos sus hijos, ¡y eso es lo que cuenta! Tenemos un Padre que nos ama, que está cerca con compasión y ternura. A todos, sin excluir a nadie. Éste es precisamente el estilo de Dios: cercanía, compasión, ternura. Escribió en el 2022 el Papa Francisco una carta a Alessia Nobile, una mujer transgénero.

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