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Misa de inicio del Ministerio Petrino

por Quetzali Hernández
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Pbro. Lic. Miguel Arturo Mendoza López

Tras la elección, aceptación del cargo y presentación de un nuevo Papa, hay dos celebraciones litúrgicas importantes que se realizan para dar inicio al Ministerio del Obispo de Roma. Se trata de la Misa de inicio del Ministerio Petrino y la Misa para la toma de posesión de la Basílica de San Juan de Letrán, la Catedral de Roma.

La primera, que es la que por ahora nos interesa, se celebra tradicionalmente en la Plaza de la Basílica de San Pedro siguiendo el programa celebrativo ritual del “Ordo rituum pro ministerii Petrini initio Romae episcopi”. Un libro que contiene los textos litúrgicos para las celebraciones presididas por el nuevo Pontífice desde el momento del solemne anuncio de la Elección hasta la visita a la Basílica de Santa María la Mayor.

La Misa al inicio del Ministerio Petrino consiste en una celebración solemne de la Eucaristía a la cual se anteponen cuatro ritos: la visita al sepulcro del Apóstol San Pedro con el canto de las “Laudes regiae”, la imposición del Palio, la entrega del Anillo del Pescador y el Acto de Obediencia por parte del Colegio Cardenalicio.

VISITA AL SEPULCRO DEL APÓSTOL SAN PEDRO

Aunque la celebración de la Eucaristía se realiza en la Plaza de San Pedro, en la Colina Vaticana, el Santo Padre y los Patriarcas de las Iglesias Orientales, al interior de la Basílica, descienden bajo el Altar de la Confesión para primero hacer un momento de oración ante el sepulcro del Apóstol, sobre el cual ya se han colocado el Anillo del Pescador y el Palio que más delante se consignarán al nuevo Sumo Pontífice.

Enseguida, el Santo Padre regresa a la nave de la Basílica para unirse a la procesión de entrada durante la cual se entonan las “Laudes regiae”, una forma particular de letanías de los santos en las que, tras proclamar que Cristo vence, reina e impera, se pide por el nuevo Papa invocando la protección de los Doce Apóstoles, la ayuda de todos los Pontífices que hayan sido canonizados, la intercesión de diversos Santos Discípulos del Señor, mártires, pastores y doctores de la Iglesia. Durante esta fórmula litúrgica el pueblo responde a cada invocación diciendo “tu illum adiuva”, que significa “ven en su ayuda”.

IMPOSICIÓN DEL PALIO

Concluida la procesión de entrada y el canto que la acompaña, sigue el rito de la imposición del Palio que ha sido tomado del altar de la Confesión de Pedro. El Cardenal protodiácono, que es el comisionado para este servicio, pronuncia una monición en la que, dirigiéndose al Papa, explica el significado de esta insignia: “… hoy tú sucedes a Pedro como obispo de esta Iglesia […] el Espíritu de la Verdad, que procede del Padre, te conceda abundante inspiración y discernimiento en tu ministerio para que confirmes a tus hermanos en la unidad de la fe”. Luego impone el Palio al nuevo Papa.

A continuación, el primero de los Cardenales Presbíteros pronuncia una oración de bendición pidiendo para el nuevo Papa: “…bendícelo y fortalécelo con el Don de tu Espíritu para que ejerza su ministerio como corresponde a la grandeza del carisma que tú le has concedido”.

ENTREGA DEL ANILLO DEL PESCADOR

Concluido lo anterior, se acerca el Decano del Colegio Cardenalicio, quien nuevamente con una monición dirigida al Papa, explica el significado de esta insignia: “…tú hoy sucedes al Santo Apóstol Pedro […] el Espíritu del amor te llene de fuerza y amabilidad para que con tu ministerio custodies la unidad y la comunión de los que creen en Cristo”. Y el mismo Decano de Colegio Cardenalicio consigna el anillo del pescador al Santo Padre.

ACTO DE OBEDIENCIA POR PARTE DEL COLEGIO CARDENALICIO

Por último, mientras se canta la antífona “Tu es Petrus” (“Tú eres Pedro”), una representación de cada orden de los cardenales manifiestan la obediencia del Colegio Cardenalicio al nuevo Papa.

A partir de este momento la celebración de la Misa continúa como de costumbre, salvo que en la proclamación del Evangelio este se canta primero en latín y luego en griego, para simbolizar que el Papa es cabeza de la Iglesia católica tanto en el Oriente como en el Occidente cristianos.

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